Caracas: Ciudad de bienvenida

“Caracas es mujer: es impredecible, es insegura”. Lejos de lo machista que pudiese sonar esa frase, refleja la realidad de quienes tratamos de “tú” a la ciudad que con costras de asfalto en su rostro sigue excusando su belleza en El Ávila.

Caracas es mucho más que su pulmón vegetal, así como sus habitantes son mucho más que clichés de “mujer luchadora” o de “hombre trabajador”. No de gratis las huellas digitales no se repiten, somos distintos, por más que la publicidad nos siga contradiciendo.

En esa diversidad de fauna caraqueña encontramos militantes de distintas razas, credos, tendencias sexuales y sobretodo, maneras de pensar. Hay camarones que se duermen, y se los lleva “la corriente” de pensamiento que más retumbe, es así como nace la población de relleno de las tribus urbanas, las religiones y la política; gente sin sentido crítico pero que maneja las palabras del guión.

En la carrera me enseñaron  que el lenguaje es dinámico, va cambiando con el tiempo y con la sociedad que lo ejerce. Sin embargo en Caracas el idioma parece haberse quedado estacionado en la Av. “Burda de depinga”, con Calle “Maricaaa”, transversal “o sea”. Es justo en ese punto del mapa en donde quiero que Caracas sea una ciudad de despedidas.

En esa dirección quiero decirle adiós a los cliches, a las mandíbulas dislocadas, a los cambios de “r” por “l” y viceversa, a los “haiga””estabanos” “a la final” , y sobretodo a los “Buenas tardes señores pasajeros, esto es un atraco”.

Ante esos escenarios muchos pensamos que ser exitoso es este país es un delito, pues no tenemos garantía de que si alcanzamos nuestras metas no nos las van a robar, secuestrar o expropiar; ese trio de verbos que han llenado de miedo nuestros sueños de producción nacional.

Hay quienes la visión les alcanza para ver fuera de las fronteras, tienen la opción de hacer que sus sueños germinen en terreno menos árido. Y hay quienes no tenemos otra opción que quedarnos y aprender a jugar en “Hard mode”.

Sea cual sea el caso, el hombre se sigue midiendo por el tamaño del reto que se le presenta. No es fácil vivir como profeta en tu propia tierra, tampoco es fácil vivir como inmigrante del país del petróleo y las mujeres bellas.

Caracas ciertamente es una ciudad de despedidas, de desconocidos que entran a la morgue, de conocidos que son secuestrados, de etapas que ya superamos, de amores que ya no extrañamos, de recuerdos que reciclamos, de palabras que nos inventamos.

Caracas es una ciudad de bienvenida a la capacidad de sorpresa.

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Mira, @Ladygaga , ahora que me doy de cuenta, en todos tus videos sales metía en una ponchera!!

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Cambio de funda

Estuve tratando de tender la cama, de colocarle la funda a la almohada, de acostumbrarme al olor de suavizante barato, pues tu esencia se perdió en la lavadora, y no dejaste prenda sucia, sólo mi memoria embarrada de recuerdos que no logro desteñir ni con cloro ni con tiempo.

La sábana me queda grande desde que no la comparto contigo, era el gran telón que censuraba la desnudez de nuestros cuerpos, nos permitía ensayar en privado nuestros besos, improvisar caricias, dejarnos conocer el arte de amar sobre el desprestigiado escenario de cuatro patas y un colchón, la cama.

Sin embargo, más de una vez terminamos en el piso, el mismo piso sobre el que hoy caen ,desde mi cama, todos los recuerdos compartidos que se suicidan desde ella.

El ventilador tiene un sonido extraño, o siempre lo tuvo pero nunca lo oí mientras me distraían los ruido de tus “te amo” durante las madrugadas, cerquita del oído, como en las telenovelas que tanto odio.

Y es que contigo viví lo bonito de los clichés, de volverme un enamorado con todos sus síntomas comerciales, con sus momentos originales, con sus metidas de pata casuales, y con un sentimiento que por primera vez me era correspondido.

Fuiste muchas “primeras veces” en mi vida, fundaste mi capacidad de asombro, inauguraste capacidades de mí que no conocía, pero sobretodo eres la primera persona en dejar huella en lugares insospechados de mi corazón, lugares donde ni el aire de mis pulmones llega para borrarla.

Las paredes del cuarto fueron escoltas de lo que aquí vivimos, ya tu sombra no se refleja sobre ellas, cobran un tono con el que me manifiestan el sentido pésame. Dejo la luz encendida para que mi sombra melancólica se paseé sobre los muros mientras yo reconozco los cadáveres de recuerdos regados en cada foto, cada canción, cada “entrada en razón” de que ya no estás.

Yo mientras tanto vuelvo a la cama, un cementerio de orgasmos, un terreno baldío que quiero que sea expropiado de nuevo por la felicidad.

Iván Zambrano

@IvanZambrano

simonandrs:

yoendry:

lukeyosoytumadre:

en mi caso es dale pues chao pues

No entiendo porque soy así! :(

La historia de mi vida

simonandrs:

yoendry:

lukeyosoytumadre:

en mi caso es dale pues chao pues

No entiendo porque soy así! :(

La historia de mi vida

(Source: porlaputa)

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El mito de “La mejor madre del mundo”

“La mejor madre del mundo”, el título más económico que puede encontrarse en el mercado, y que caduca apenas termina el segundo domingo de mayo de todos los años. Nunca más se vuelve a escuchar masivamente esa expresión durante el resto del año (por fortuna).

Lo primero que pasa por la mente al oír la frase “La mejor madre del mundo” es que se realizó previamente un certamen en el que participaron todas las madres del planeta, y en el que al parecer, todas ganaron.

Resulta que mi mamá, en los 21 años que ha tenido la oportunidad de entrar a este concurso, nunca ha participado. Me siento afortunado de tener a la única mamá que no es aspirante a ser “la mejor mamá del mundo”

Me enseñó a pronunciar las vocales, luego las consonantes, formé silabas, y más tarde palabras completas. Cuando aprendí a hablar, repetía todo lo que me decía, luego dejé de hacerlo para manifestar mis propias ideas.

Me enseñó a pedirle la bendición, aunque no compartamos la misma religión.

Sabe interpretar mi silencio, descifrar mi mirada, identificar las máscaras que solía usar para pasar desapercibido frente al monstruo de la Sociedad, ese que se alimenta de la crítica sin fundamento cuando por algún motivo decides ir en contra de lo establecido por las mayorías.

Me mostró fotos de su infancia, me enseñó a dividir, me habló de sexo, de que es mejor no casarse, de que el Niño Jesús si existe, que le gusta Carlos Ponce, que tengo que bajar la tapa de la poceta.

En teoría pasé 9 meses dentro de ella, pero ella ahora tiene toda una vida dentro de mí.

No es la madre perfecta, pero sus defectos son mi mal necesario.

¡Te ama… Iván Jesús!

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